Archivo de Abril 2008

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Shocklender X / en siete movimientos

Abril 28, 2008

1.

Era yo quien estaba almorzando al lado de la computadora, sobre mi escritorio- comedor en mi humilde habitación que, creo, tiene sus días contados.

Era de nuevo yo el que estaba comiendo solo en su cuarto, mientras escucha música y habla consigo mismo.

De nuevo era yo el que estaba con su individual redondo y de color azul comiendo porotos sin carne, lechuga y porotos verdes.

Era yo de nuevo, el que prefiere calentar su comidita en una ollita chiquitita, porque en microonditas queda seca y desabrida.

Nuevo era de yo, quien almuerza pensando cosas y cambiando la música, porque la lista de mi computador es demasiado loca. Hoy comí con Fun People, Gameover, Rocky Votolato y Bauer.

Yo nuevo era de, sentado en mi colchón con la comida sobre una silla tomando once.

De era yo nuevo, el que tiene una televisión sobre una caja de Salcobrand (que adentro suyo tiene muchos libros que deseo vender en los cachureos de la feria).

Nuevo de era yo, el que se queda dormido con ropa y destapado.

Yo era de nuevo, el que mira el plátano negro que hay sobre su cama.

Oveun ed oy are, el que ahora se está riendo por las tonteras que escribe.

Oy oveun are ed, el que escucha la canción Everybody’s Gotta Learn Sometimes del film Eternal Sunshine for the Spotless Mind (Michael Gondry, ’99) y le da pena.

 

2.

“Sueño una noche infinita,

y a dormir.

El viento que todo lo agita

si ya no hay nadie que me necesita.”

 

Camellos, de Bicicletas.

 

Tantos problemas : tantas tonteras.

Esa es la razón matemática de muchas cosas.

 

3.

Hoy olvide la contraseña de mi WordPress. Para variar.

 

4.

Ya son las 15:25 pasado el meridiano y mi amigo Camilo me tenia que llamar para acabar el fanzine TLC 11,5  y no ha pasado nada. Tenia planeado ir hoy a la imprenta, pero ya veo que no se podrá.

 

5.

Tengo los brazos quemados, pero la guata no. Soy como eso que dicen los lolos, de quemado a lo camionero. Qué simpático! Que entrete! Y que lolein!

 

6.

A todo esto, veo que no me comi la ensalada. Era mucha.

 

7.

Estoy dudando en si publicar esto o no, siento que a nadie le interesa. Ni siquiera a mi.

 

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Manifiesto 02 y Crónica / De Educación, Protestas y Otras Cosas.

Abril 28, 2008

“Día tras día, se niega a los niños el derecho  de ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde temprano acepten, como destino, la vida prisionera.

Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños”

Del libro Patas Arriba, La Escuela del Mundo al Revés,

De Eduardo Galeano.

 

· Crónica 2006.

El año 2006 nos tomamos los liceos y tapizamos las calles con demandas que salieron del típico petitorio estudiantil que reclamaba pase escolar y, difusamente, educación digna, alegando y molestando por la derogación de la LOCE, nostálgico suspiro de la dictadura que no deja caminar tranquilo; la absurda educación municipalizada, que disminuye la responsabilidad del ineficiente Estado y la reorganización de la JEC (Jornada Escolar Completa).

Como sea, en mi caso, quizás el nuestro, fueron 15 días agotadores, de mala alimentación y manos temblorosas, de estúpidos rumores y análisis antagónicos a la educación, de nazis inexistentes y apestosas reuniones con la dirección del colegio. Mi rol fue más externo, aunque ningún día pude dormir en casa, por lo que debí asistir a sucesivas asambleas, zonales y reuniones, y realizar caminatas para reducir la asistencia a marchas que no servían de mucho y que no avanzaban más de una cuadra.

Recibimos bastante apoyo por parte de los vecinos y los y las profesores del liceo, estos últimos amenazados de ser despedidos si ponían un pie en el liceo, según señaló la directora.

Con los días se decidió, en conjunto, bajar las tomas y el paro, en vista de una posible agenda a corto y largo plazo que el Gobierno cumpliría y, también, del cansancio que derrotaba nuestras fuerzas.

Posterior a la toma, en vista de un liceo, para variar, desinformado, escribí, quizás, solo quizás, escribimos, un escueto boletín donde se señalaban las causas, los logros y las ideas a futuro (y que el Comandante Conejo quería sacar a nivel nacional) y presentamos una carta a Dirección donde nos defendíamos, estudiantes y profesores involucrados en la acción, de posibles suspensiones, despidos y represalias por parte de Dirección, frente a lo cual la directora señaló que:

-         Cómo voy a hacer algo contra los que apoyaron su causa, siendo que yo también la apoyé.

-         Bueno, entonces firme – refutamos.

Nunca firmó… siempre es bueno pensar en la extinción de alguna dictadura para entender cómo actúa el fascismo.

La última asamblea a la que asistí fue al Carmela Carvajal, donde acordamos formar diversos grupos – de propaganda, contactos, etcétera – para continuar con la agitación estudiantil, pero de forma más solapada y paulatina. Además de seguir con el debate de si formábamos una federación con presidentes, secretarios y esas institucionalidades, como proponían los comunistas, o seguir con la practica asamblearia y participativa que proponíamos los más antiautoritarios, y los no mucho también.

Luego de eso, los horarios y el continuo decaimiento del movimiento, impidió continuar con la asistencia a las asambleas, por lo que quedamos ajenos a cualquier acción estudiantil.

En el colegio organizamos una asamblea específicamente de nosotros, para poder recoger las peticiones y alegatos de los estudiantes, de las bases dirán algunos, y la concurrencia fue poca… y los petitorios eran como “queremos más árboles” o “un recreo más largo”, lo que, seguramente, no aporta mucho a la transformación de la doctrina educacional del Estado.

En octubre, creo, de ese mismo año, las protestas volvieron, en especial en Maipú, y nosotros, pocos, nos fuimos a paro un solo día. Por lo demás, la aún directora del liceo al que asistía, la Sra. Jennifer Morris Peralta, me amenazaba frente al miedo de una posible nueva toma, a la que, los más, los estudiantes, se oponían, pues no pretendían salir en enero de vacaciones.

Mientras tanto, los intelectuales televisivos, absurdos que ostentan el Poder, decían que era ilógico que los estudiantes pidieran igualdad, siendo que en sus mochilas habían modernos y caros celulares y los partidos políticos, udis y comunistas en especial, buscaban la forma de unirse a nuestra causa para ganar popularidad.

                                                                                                        

· Logros.

Pero, a todo esto ¿Qué sucedió con los logros? Además de logro “histórico y moral”, se cambió la modalidad del pase escolar, naciendo así el TNE (Tarjeta Nacional Estudiantil), que suponía generar un precio unitario en todo el país y que funcionaría para todos y todas por igual, ciudad o pueblo donde sea; se modificó la LOCE y la estructura de los sostenedores. También, se formó una mesa de trabajo, donde la mayoría la conformaba el Gobierno y no los estudiantes (no le pidas tierra para todos y todas por igual a los latifundistas, dice Eduardo Galeano), y se hizo esperar seis meses, después de los cuales se recibirían las conclusiones y hechos que esta mesa había considerado necesarios para mejorar la educación. Los estudiantes, secundarios y universitarios, decidimos bajarnos de la ineficiente mesa y conformar una mesa alternativa, la cual no resultó del todo bien.

¿Para qué seis meses? Para aguar el ambiente y, los muy listos, lo lograron, para qué andar con tonteras ¿y las conclusiones? Luego de mucho hablar seguramente, estos tipos dedujeron que la educación está en crisis.

Hoy, claro, se establecieron nuevas normas que regirán la educación en Chile, un nuevo orden y un nuevo plan, nuevas exigencias, pero el mercado sigue ahí: sin él no hay valor para nada.

 

· ¿Y ahora qué?

            A principios del año 2007, cuando aun pertenecía al Centro de Alumnos y Alumnas, el cual no era el mejor grupo de personas que digamos, la directora nos reunió junto con los demás presidentes de curso, para poder charlar sobre este nuevo año.

Ella, sonriente e hipócrita como siempre, nos objetó, disimuladamente, su punto de vista, sin mirar a la cara y haciéndose la tonta:

-         Este año no voy  a permitir que los estudiantes grandes le quiten la libertad a los más pequeñitos de venir al colegio a estudiar.

Los presidentes de curso asintieron y yo, para variar, me guardé la rabia, cansado de oír durante casi un año a la rubia señora.

Aquel año no hubo centro de alumnos, que debería llamarse de estudiantes, y las medidas de seguridad, rejas y alarmas, aumentaron en el establecimiento.

Yo, junto a otras personas y profesores, TIK, conformamos una agrupación que pretendía difundir la cultura, la critica y la investigación histórica, logrando ubicar los restos arqueológicos encontrados en el liceo durante su remodelación, hacer ciclos de cine, difundir material ecologista, colocar una diario mural, firmado por Doña Clota (en honra a Clotario Blest), mediante el cual difundimos actividades y pusimos afiches, y comprar libros, buenos libros, para biblioteca del colegio, como por ejemplo Historia de la Revolución Francesa de Pedro Kropotkin, Las Mujeres y la Revolución Francesa, Ser Niño Huacho en Chile de Gonzalo Salazar, entre otros.

Y sí, molestamos y las viejas hacían todo lo posible por estorbar nuestros proyectos.

De estudiantes y movilización, nada, solo paros de profesores.

 

· Hoy.

            Pero de nuevo algo molesta, varios estudiantes se dieron cuenta de la farsa gubernamental y su escaso aporte a cambiar la educación, y salieron a la calle o, por lo menos, se quedaron en sus casas sin asistir a clases.

Nuevamente secundarios y universitarios se unen, en demandas quizás distintas, pero sumergidas dentro de ámbito educacional: Jóvenes de la Universidad de Chile en DICOM por impago de aranceles, así como estudiantes de otras universidades que son afectados por que sus deudas son lanzadas a casas de cobranza que aumentan el monto de deuda:

-         En mi universidad si tienes un deuda de $ 200.000 pesos se tiran a una casa de cobraza y la deuda  te sube a $300.000 pesos – Me dice mi hermano, secretario de la Federación de Estudiantes Técnicos de la Universidad Federico Santa María, FETEC.

El otro día, por ejemplo, me sorprendí: mi buen amigo Camilo recibe una beca de su universidad – él estudia Artes Visuales en la Universidad de Chile – que es de casi $26.000 pesos, para poder costear sus gastos. No obstante, este monto se lo dan a través de un cheque del Banco Santander:

-         Solamente el 20% de esta universidad es estatal – señala él.

Asimismo, estudiantes secundarios, pokemones y pingüinos dice peyorativamente la prensa oficial, reclaman por un pase que realmente aplique una tarifa nacional y porque la educación muestre algún cambio.

El día 24 de abril se realizó un paro y se llamó a movilizarse, con tramo autorizado y todo, en la Plaza Italia, al igual que en las demás regiones.

Los medios masivos de comunicación le bajaron el perfil a las movilizaciones y, como siempre, se escudaron en el aparente violentismo de los estudiantes, mientras que la directora de mi ex liceo llamó a los carabineros para ir a Plaza Egaña a ver quiénes estaban formando parte de la protesta y señaló que todos aquellos que faltaron el día de la toma deben justificar su ausencia con una comunicación firmada por sus padres el día lunes. Además de, al parecer, suspender a algunas muchachas que protagonizaron las acciones del día 24 y que, creo, fueron sorprendidas por alguna funada cámara televisiva y, a su vez, sapeadas por algunas niñas esquiroles de dirección.

Hay que ser sigilosos, sí, y no ahogarse con el agua de un vaso, como dice mi amigo, el profesor Keating, en The Dead Poets Society.

 

· Descolocarlos.

            Ernesto señala que hay que hay imaginar una mariposa que se vuelve cuncuna y, claro, hay muchas cosas que pensar, criticar y repensar.

Con varios amigos, el año 2006, nos juntábamos, a filosofar y analizar el mundo, los días martes en la librería de Ediciones Espíritu Libertario y comparábamos el Mayo Francés con nuestras luchas, buscábamos las rasgos fascistoides del Gobierno y deducíamos muchas cosas: La vida de las personas, ordenadas por el orden capitalista, se reflejaba en que sus vidas se metodizan y se reglamentan con una sola forma de vivir, que es, supuestamente, la normal.

¿A qué voy con esto? Una mano anónima rayó en una muralla de Paris el año 68: No se encarnicen contra los edificios, nuestro objetivo son las instituciones. Los días de junio del 2006 descolocaron el hermético orden estatal y desnudaron las fallas escondidas del sistema educacional y eso les dolió. Más allá de si la mayoría de los estudiantes manejaban el por qué de las demandas estudiantiles o si se habían leído o no la LOCE, la gran mayoría comprendió en qué mundo vivimos: pocos olvidaran la imagen de algún policía tirando del pelo a una muchacha y muchos recordaran la alegría dentro de los colegios ausentes de autoridades.

            Y aunque cuando la profesora de Filosofía, la romántica luchadora Alejandra Placencia, nos preguntó ¿Qué aprendieron de la toma? Casi todos mis compañeros dijeron “conocí a personas que no conocía”, sé que en algo aportará en la transformación del mundo la “Revolución Pingüina”.

Sí, de nuevo lo digo, es verdad que debajo de los adoquines no había precisamente arena, aun así, los esfuerzos no fueron en vanos, ya que el orden establecido es una gran máquina que no funciona, pero que se sustenta  de nosotros y que debemos erosionar, día a día, desde nuestras vidas y desde las uniones que podamos crear, escribiendo, rayando, creando bibliotecas, difundiendo los libros escondidos por el mundo, pensando en la historia no nos han contado, criticando al sistema y a nosotr@s mism@s, molestando, pensando global y actuando local, y, sobre todo, entiendo que el Poder no solo se ejerce desde las grandes estructuras, sino que está presente en todos lados, autoritario e imponente, repitiendo modelos ridículos.

Entonces, amigos y amigas, seremos niños, ilógicos e inocentes, desprendidos de los valores del sistema, escucharemos más allá de los decibeles y pintaremos pájaros en las caras de los resignados adultos.

Tenemos la vida para vivir y, aunque cueste, algún día, día de sol y nubes, nos abrazaremos en un colegio donde no nos aburramos y la gracia de conocer y aprender sea el fermento de la autonomía de cada uno de nosotros y nosotras, y no la obligación y la estúpida idea de que vamos al colegio para prepararnos para el mundo laboral.

 

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San Marino

Abril 17, 2008

 

Esta es una animación que hice hace pocos días. Nunca he puesto a disposición del mundo mis animaciones, pero en este caso lo haré.

La animación la planteo como video musical, pues, al fin y al cabo, solo tiene música. Dicha canción es de un banda, de Barcelona creo, llamada Bradien, que toca musica instrumental, a veces experimental, y me gusta mucho. Además, el grupo tiene una licencia llamada “Creative Commons”, la cual permite liberar la musica de las garras del Copyright, pero a la vez, se preocupa que los derechos de quien hace la obra sean respetados. Esa es otra razon que mis dibujos los hice video musical. (Tambien, ellos no saben que hice un video).

Por otro lado, la historia es de un muchacho que ama crear, que su mente esta llena de ideas, entre las cuales esta el aeroplano, con el cual sale a volar por el extenso cielo. Cuando su avión falla, el no se estrella y muere, sino que sigue volando. Puede crear.

Disfruten el video y recuerden el audio.

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Shocklender IX / en cuatro movimientos

Abril 17, 2008

1.

Espiritrompas y tilinorrincos.

 

2.

Hoy es tercera vez que veo La Lengua de las Mariposas, aquel triste y hermoso film español ambientado en la España del ’36, en algún pueblo gallego.

No me interesa contar el film, no soy bueno para escribir sobre eso, soy muy raro. Solo haré una reflexión.

 

3. “La Libertad estimula el espíritu de los más fuertes”.

Cuando Gorrión va a casa del profesor a dejar el traje que había hecho su padre, Don Gregorio, el profesor, aguardaba al pequeño Gorrión con un regalo, quizá dos.

Primero le obsequia una red para atrapar mariposas y luego, de su biblioteca, saca el libro La Conquista del Pan de Piotr Kropotkin y lo guarda, para luego sacar otro libro, La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson, y se lo presta al niño.

¿No era el profesor un intrínseco libertario? Sí, entonces ¿Cuál es la relación entre sus ideas de libertad y una libro como la Isla del Tesoro?

La metáfora es, a mi parecer, que aquel tesoro del libro, es el tesoro que tenemos cada uno de nosotros y que debemos cuidar: La Libertad.

 

4.

Espero que Gorrión lo haya entendido en algún momento.

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La Reina de las Rosas

Abril 17, 2008

Era la poesía de un fruto, era la reina entre las nueces, las avellanas, los pistachos, los piñones, las castañas de cajú.

Indulgencia al pie de las almendras.

En un árbol vivían dulces las almendras.

Protegidas con cascarones, temían caer.

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Shocklender VIII / en cinco movimiento

Abril 14, 2008

0.

“Solo existe un rincón del universo

que puedes cambiar,

ese lugar eres tu”.

Aldous Huxley.

 

1.

Estaba cubierto de noche, durmiendo con un manto de estrellas.

 

2.

No fue mi intención dirigirme al espacio sideral y navegar por las costas infinitas del vacío espacial. Vacío que algo tiene.

Sin dirección alguna, recorro las inmensas extensiones de la vida estelar, no llevo velocidad de la luz, ni del sonido ni nada, esas cosas no existen.

No vivo en un mundo regido por la leyes físicas, ni tampoco metafísicas.

E transito por el universo silencioso, sin complicaciones, es el reflejo de querer vivir en un espacio libre y tranquilo. No excluido de adversidades y tristezas, ni abogando por una vida eterna.

Uno vive con miedo y pasión. Siempre.

 

3.

Aquí, en el espacio exterior, siempre es noche y siempre es día, las cosas flotan sin dirección, es un azar de realidades y materias.

Mis ideas tambien flotan y se me van, al igual que cuando en la tierra el viento se llevaba mis creatividades.

 

4.

Creerán que la vida espacial es fome, pero no, no lo es.

Yo adoro sentarme en mi pieza, escuchar esa música estelar, y deambular por las constelaciones, los universos, los mundos, las estrellas, los soles, la luna con su luna, cometas y nebulosas.

Vuelvo a mi pieza y llevo una estrella en mi bolsillo.

 

5.

El muchacho del frente ve televisión y yo, bueno, no lo sé.

 

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Historia del Hombre Pequeño

Abril 14, 2008

Primer Capitulo: Barco de Papel.

 

I. Aventura.

 

Por aquel entonces las cosas parecían más difíciles.

Mi barco de papel tenía un hoyo y la comida que me quedaba era cada vez menos.

Yo soy un hombre pequeño, nunca fui grande y nunca he tenido un mundo. Lo único que hago es recorrer las alcantarillas de la ciudad sobre un barco de papel que me hizo un niño que me creyó juguete.

He pasado años y años deambulando por las enredadas vías de las alcantarillas, pocas veces saliendo a la calle.

Un día me di cuenta de lo aburrido que estaba, que donde me encontraba era el mismo lugar por el que había pasado cientos de veces. Me decidí a ir en busca de otro sitio.

Entonces doblé mi barco y mis dibujos, y los guardé en mi maletita, y salí rumbo hacia ningún lado, sin saber qué había allá afuera.

Escalé un tubo y salí a la luz del sol. Encandilado, no lograba saber dónde estaba. Al paso de los minutos, me hallé en una enorme ciudad, de gigantescos edificios, veloces autos y grandes pies.

Asustado de que notaran mi extraña presencia, comencé a caminar escondido a la orilla de la acera, tapado con una hoja otoñal que, además, me daba sombra.

No sabía hacia dónde diablos me dirigía, mas yo solo caminaba y caminaba.

Comencé a cansarme y miré a mis alrededores en busca de nuevas formas de viaje. Vi a un perro, de esos pulgosos, caminantes sin rumbo, como yo, del mundo. Corriendo, alcancé su pierna y me aferré a ella, apretado, con miedo a ser pisoteado.

Trepé hasta arriba, me arrastre a sus orejas y ahí me quedé, por un largo rato, mirando las nubes entre los edificios.

Escuché a una señora gritar “Vete!! Cochino de mierda!” y salí volando por la patada que ésta le dio al perro. Aturdido me levanté y me apoyé de una lata de bebida.

Angustiado, me sentí algo atrapado y sin ganas de seguir.

Al rato, sin más posibilidades, empecé a correr rápidamente, esquivando los lapidarios pasos de las personas, en busca de un lugar seguro, añorando el más pronto escape de la urbe.

Así, llegué a un gran parque, con grandes árboles y grandes insectos.

Perdido entre ramas de no sé qué, cavé un agujero en la tierra y con pétalos de flor, tapé mi cuerpo y me puse a dormir.

Por la noche empezaron a caer enormes gotas de agua desde el cielo. Exaltado, cogí mi maleta y corrí a los pies de un árbol.

Pequeños ríos comenzaron a descender a mi alrededor, por lo que saqué mi barco de papel y me fui en el más frondoso y veloz de ellos.

Empapado, viajé por los rincones ocultos de la gran ciudad; rincones oscuros y misteriosos, llenos de aventuras e historias desconocidas.

Poco a poco, el pequeño río, pequeño para mi, se fue secando, hasta que se transformó en húmedo barro.

Contento y satisfecho de mi inusual paseo, sentí que sí existía un mundo para mi, uno que estaba oculto dentro de éste y que, por ahora, yo era su único habitante.

Sucede que, al fin y a cabo, llegué a un sitio lejano, al menos eso sentía yo.

Guardé mi barquito y fui a ver dónde me encontraba ahora.

No era la ciudad, ni nada parecido. Éste lugar, más bien, era muy distinto, estaba lleno de colores, animales y personas extrañas, con ropas anchas y pelos alocados.

En eso veo que una de ellas inflaba globos, yo conocí los globos la primera vez que me asome al mundo, y recordé que estos, una vez que se soltaban, se iban libres, sin dirección al cielo.

Sigilosamente, me encaminé en busca de uno de estos, hasta que logré agarrar la cuerda de uno y volar sin descenso al cielo.

Fue muy extraño. Las personas se veían más pequeñas que yo.

Un tibio viento meció mi globo y comencé a ser llevado por la suave brisa.

Mi maleta y mi globo, mi cuerpo pequeño, mi mundo oculto, mi vida monótona por la alcantarillas, escondido. La nostalgia me acompañó el largo de mi viaje, entre las nubes y el cielo. No obstante, las ganas de aventuras y de conocer un nuevo lugar, inquietaban mucho más mi interior.

 

II. Incertidumbre.

            A lo lejos, el cielo naranjo despendía el sol, en el primer y más hermoso ocaso que hubiese visto en mi limitada vida. Sentía, por fin, aquel sentimiento intrínseco de la libertad.

Por lo pronto, aquel solitario romanticismo, me hizo olvidar que después de la tarde, está la noche y que, por lo tanto, mi brazo ya no aguantaría el peso de mi brazo y que la noche y su oscuridad, cegarían mi paso por el cielo y no lograría ver dónde estoy.

Asustado, pero nunca en desespero, hice una maniobra peligrosa: subí a la parte superior del globo.

Una vez arriba, acosté mi cuerpo sobre él y, sin muchas opciones, dejé que el rumbo del globo fuese mi destino.

            Las estrellas ya se asomaban en el cielo nocturno, calladitas y parpadeantes, imaginando que bailan y que son eternamente fugaces. Yo nunca las había visto tan esplendorosas, las luces de la ciudad censuran su belleza.

Entonces inventé galaxias, constelaciones, mundos, cometas, hasta que el sueño envolvió mis ojos y me quedé dormido.

 

III. Caer.

            Despertar fue raro. No había globo y yo iba de caída libre. Cuando abrí mis ojos, vi la curvatura del mundo de las personas, vi el sol asomarse en un costado, vi las nubes debajo mío y, por suerte, vi mi maleta en mi mano.

Al cruzar las blancas nubes, vi solo mar, inmenso, azul, solo y tranquilo.

Saqué de la maleta mi barquito de papel y me acurruqué dentro de él. El problema es que me aburrí. Entonces me asomé para ver cuánto faltaba para llegar al mar.

Ya estaba en el mar.

La caída fue tan ligera y suave que no la sentí.

 

IV. Horizontes.

            Miré, entusiasta, hacia el horizonte, envuelto en la convicción de una viaje difícil y que valido la pena, me di vuelta y miré de nuevo el horizonte, vi a mi derecha y a mi izquierda y, qué más, el horizonte.

No tenia yo con qué remar y, peor, no tenia dónde ir.

Triste, mis lagrimas cayeron al mar, y solo, iba yo a la deriva del mar y sus corrientes.

Creí que era un estúpido, pero no por mi viaje, sino que, como buen amante de la vida, no estaba disfrutando esto que tanto esfuerzo me había costado y, desnudo, me decidí a bañarme en las profundas aguas de algún océano.

Mi sentimiento interior de la aventura, me sumergió en las oscuridades del mar, en lo hondo, en los corales y las rocas submarinas, donde me divertí luchando contra cangrejos y almejas.

Exhausto, subí a superficie y me tendí en mi barco.

 

V. Crisis.

            Abrí mi maleta para comer algo y noté que me quedaba poca comida. No tuve más opción que dejar que los vientos marinos me llevaran a tierra.

La noche invadió el cielo, oscureció el mar y las estrellas se mostraron radiantes sobre mi, brindando aquella compañía que nunca tuve. Dormí.

Cuando desperté, vi mis pies mojados sobre una poza de agua.

El papel no soportó más el constante contacto con el agua y comenzó a despedazarse.

Por aquel entonces las cosas parecían más difíciles.

Mi barco de papel tenía un hoyo y la comida que me quedaba era cada vez menos.

 

VI. Entregarme.

            No había tierra a mi alrededor, nada, solo horizontes, vientos y nubes.

Melancólico y creativo, me negaba a dejar la vida, hundirme junto al bote, era tambien suicidarme, dejar mi valiosa vida a la resignación.

No tenia alas para volar, ni madera para crear y tampoco era un pirata de los no sé cuántos mares para abrirme paso a alguna isla. Solo ideas, fuerza y pasión.

El agua superaba mis rodillas y yo quería volar, no sé.

Me deshice de mis ropas, de mi maleta, de todo.

Y me convertí en pez.

 

 

Segundo Capitulo: Pez.

 

I. Los años.

            Aun recuerdo mi barco de papel. Aquel fiel compañero de ruta que me acompañó por las atolondradas cuencas subterráneas de la ciudad durante unos tres o cuatro años.

Desde que se hundió mi barquito, he sido un fiel habitante de las aguas; he soportado tormentas, depredadores, corrientes frías, buques asquerosos, basura y desechos de mierda.

Hoy nado como un pez, puedo contener mi respiración bajo el agua por largas infinitas horas, puedo transitar de horizonte a horizonte y saltar igual que un delfín.

Al principio me sentí raro, como un soldadito de plomo en aquella ridícula historia, con temor e incertidumbre.

Pero como yo, un pequeño desobediente que mide menos de una cuarta, amo el misterio y la vida, me entregué al descubrimiento.

 

II. Bitácora.

Llevo una bitácora en mi cabeza y he escrito ahí, como recuerdos, los secretos del mar, las razones de su furia indomable y las maravillas ocultas dentro de él, cual mundo escondido como el mío.

Los delfines son los acratas del mar, las ballenas son pacificas, pero defienden cuando alguien está en peligro, algunos van contra la corriente, los cardúmenes tienen su propio mundo, los ostiones y las almejas odian las perlas y solo les gusta saltar, los cangrejos caminan de lado y los corales son rayos de mar que alumbran a sus habitantes. Tambien son madres de la vida. Y yo, bueno, yo duermo tapado con algas.

Aquí nadie es dueño de nada, los habitantes del mundo marino no se dividen el mar en millas, latitudes, hegemonías nacionales, ni nada.

 

III. Volar.

Siempre añore volar y lo hice, pero sobre un globo que luego me despidió.

La vida en el mar me hace nadar, patalear y mover mis brazos, sacudir mi cuerpo entero para poder escudriñarme por los rincones oscuros de las aguas saladas. Es como volar.

Entonces, vuelo y vuelo, vuelo mirando el sol, de guata al cielo, y sueño mientras lo veo titilar difuso sobre la alfombra bailarina del mar.

 

 

Tercer Capitulo: Fin.

 

I. Epitafio.

Es hermosa la vida aquí, es inmensa y los sentimientos se expanden por nuevos sitios y casas.

Recuerdo mis largos años en las alcantarillas, aquel sucio, rutinario y enredado lugar, en el que tuve que esconderme, cuando me di cuenta que no había espacio en el mundo de las personas para mi, cuando fui el demonio, cuando fui un moustruo, cuando fui un soldadito de plomo, cuando fui un duende, cuando fui un montón de cosas que inventaron y que no existen, que solo causan miedo.

 

II. Seguir.

Sí, es verdad, he vivido toda mi vida solo y es que no me ha quedado otra. Podría conocer una mujer pequeña y, sí de nuevo, me enamoraría y sería feliz.

Pero estoy aquí, no hay personas como yo, quizás sí, y aun estoy escondido, en el mar, que es bello y de colores, y lo único que me ha dado vida todo este tiempo, han sido los sueños y las utopías, caminar en busca de algo y anhelar encontrar aquello.

Mi mundo es aparte, oculto, y sé que aquí las cosas son distintas.

 

III. Buen Viaje.

Sin estructura, sin saber el futuro, pero imaginándolo, nos vemos en un pájaro.

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Shocklender VII / en cuatro movimientos

Abril 7, 2008

1.

Me dolían las piernas. Me atormentaba el futuro. El cielo estaba nublado. Mi maleta tenia tres libro (Hesse, Bucay y Kropotkin) y pesaba.

Estaba sentado en el paradero esperando la micro, ahí en Salvador con Providencia, durante el atardecer de un día cualquiera.

Del cielo nublado se asomó un rayo de sol, débil y difuso. Me sentí iluminado, miré el cielo y me reí.

Frente a mi estaba el Cerro San Cristóbal, y yo había confundido a la Virgen con las antenas que la rodean.

 

            2.

            En la micro dudé si escuchar música o no. Pensé. Entonces me dieron ganas de escuchar Ciempiés de Jaime Sin Tierra, y llegué a casa cuando la canción terminó en su ultimo minuto once.

 

            3.

            Al llegar, fui a ver a mamá, que estaba sentada en la mesa junto a mi abuela y su amiga, las acompañe. Mi mamá me dijo ridículo, con voz de loro, y a lo que agregó que esta güena la pichanga y que me afeitará mi barba, que por cierto no es tan barba.

 

            4.

            Detesto cuando esto es como un diario de vida.

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Hice un afiche

Abril 7, 2008

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Manifiesto 1 / La denuncia social

Abril 7, 2008

Hace algunos años atrás, tres o dos, decidí no asistir más a marchas o a manifestaciones callejeras, pues consideré que no era la forma necesaria para alcanzar cambios sociales. Sin embargo, no por eso las niego, solo que no me inquietan, y no me es ilusorio pensar que puedo participar de una todavía.

Más al grano, hoy salí de casa a comprar soja a la Vega Central, y, como vivo cerca, pasé al lado de la UDI. A lo lejos, escuchaba cantos y pitazos. Yo pensé que ya estaban haciendo algún acto ridículo los fachos, por Jaime Guzmán o Longuiera. No obstante, me equivoqué: se trataba de una manifestación en contra de la UDI, figurada tambien como el Opus Dei, y la Iglesia, pues ambos, en conjunto, pretendían eliminar las Normas de Regulación de la Fertilidad del Ministerio de Salud, lo que se traduce en: · Eliminar el acceso a anticonceptivos de emergencia,

· eliminar la T de cobre,

· negar la entrega de anticonceptivos que contengan levonorgestrel y estrógeno  en los consultorios

· y los servicios de anticoncepción y consejería a jóvenes mayores de 14 años sin consentimiento de sus padres.

Para esto, llaman a un Tribunal Constitucional, que es exigido por 36 diputados de derecha; mandamientos religiosos, ideas personales y política basura: es la sed de totalitarismo de la nostalgia de la dictadura.

Yo decidí quedarme ahí, alegando, saltando, pifiando, gritando. Andaba solo, me dio igual, pues vi a muchas personas que se unieron a la protesta, entre ellos, faranduleramente, un flaco actor de TVN, que hace de paco en Viuda Alegre.

            “Nosotras parimos, nosotras decidimos”, “La UDI se mete ahora en tu cama”, “Lavin, a la Estela le gusta con condón” o “Defienden la vida, cuando protegen al genocida”, gritaban y asomaban los carteles, acompañados de clásicos “Fachos culiaos” y “Asesinos”.

¿Funcionó? Los medios de comunicación estaban ahí, muchas personas de unieron y la esquina donde esta la UDI, Suecia con Lota, es muy concurrida por autos, a los cuales se les entregaban panfletos con la denuncia.

A mi parecer, la denuncia se divulgó a las personas y los calladitos legisladores ya no tienen secreto.

Es por esto que creo que debemos saber actuar, entender que las marchas no lo son todo y saber cuando ésta sirve como denuncia social.

No me interesa un Día del Joven Combatiente, ni un 21 de mayo que se pierden entre lo establecido y lo normal. Llevamos años con los mismos métodos de lucha, con piedras y marchas que nada aportan a la transformación social.

Debido a eso, justifico la acción de hoy, 4 de abril, pues no es algo que apunte a un cambio social como tal, sino que es la defensa de un derecho primordial que no puede perder. Antes de la dictadura, una mujer podía abortar en el caso que su bebe viniese con problemas, ahora no.

Entonces, me puse a pensar:.. Si queremos cambiar el mundo, marchas y protestas no, construir aparte del capitalismo y liberar espacios sí, levantar alternativas libertarias tambien. Si queremos denunciar las acciones de los que creen mandar, que nos despojan de derechos primordiales, protestas y denuncia social sí, afiches y panfletos tambien.