Archivo de Mayo 2008

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Shocklender XVII / en cinco movimientos

Mayo 27, 2008

1.

Soñé contigo, pero no recuerdo nada. Solo tengo una imagen en no sé dónde, tu sonríes y me cuentas tu historia, o alguna historia, que por lo demás no recuerdo.

Luego un pulpo me cubre la cabeza, a modo de ataque, y yo digo “estoy soñando” y me percato que estoy despierto.

 

2.

A esta hora no hay que escribir ¡son las 11:47 a.m!

Pasa que me inspiré con mi pan tostado con mermelada de mora. El pan lo tosté porque estaba duro.

 

3.

Por suerte tengo una cohete en mi pieza, de punta morada y cuerpo rosado, verde, amarillo y naranjo, con el que despego de vez en cuando.

Está en mi puerta pegado y me lo obsequió el niño del mundo al revés, donde reina Tarator y todos luchan contra Telaruto.

 

4.

Quiero escribir algo relacionado con Orquídeas y Azucenas.

 

5.

En mi pieza, por más pequeñita que sea, hay un baño, que tambien es pequeñito, donde la gente de la casa guarda cachureos, es decir, el baño no está apto para el uso. Hay cajas, ropas, navidades, muebles, cuadros y muchas cosas.

Para varias, las arañas planean rebeliones dentro de él. A mi me da algo de susto, ya que las arañas me dan un poco de miedo. Sé que perfectamente pueden salir por debajo de la puerta y llevarse todas las cosas mi pieza, incluido yo.

No obstante, para evitar dicho suceso, cada noche, cuando las arañas empiezan a caminar por los recovecos de su mundo, coloco un trozo de pan a la salida del baño.

Ellas lo devoran y luego ya no pueden moverse más, quedan exhaustas, en especial quienes malgastan su veneno inyectándolo al pan.

Esto no es para pisarlas mientras reposan, sino porque cada día están más gorditas y pronto, muy pronto, no podrán caber por debajo de la puerta.

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Preciso

Mayo 27, 2008

¿Acaso hay algo bajo los cielos húmedos y las praderas de la mañana, tras los perfumes y las flores? Y ¿quién soy yo para hablar de todo este misterio absorbente, que otro soy sino el que cree? Pero no es lo que está tras los perfumes y las flores en lo que creo, es en los perfumes y las flores…

 

[Albert Camus a su novia Simone]

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Shocklender XVI / en tres movimientos

Mayo 26, 2008

1.

Me recordaste que dije, hace un tiempo atrás, que yo era una nube.

Sin sorprenderme, asentí a mi vieja afirmación, pues no me siento arrepentido de aquella.

Luego, si sé porqué, me ofreciste productos comestibles, chocolates y alfajores.

Yo estaba sentado con mi compañera comiendo helado, y ella callaba mientras nosotros hablábamos.

Te fuiste y se te cayeron los audífonos.

 

2.

Apenas entré al metro, me armé de un libro, El Único y Su Propiedad del solitario Max Stirner, y me dispuse a leer. O al menos, intentar.

Me subí a un vagón con televisores y me senté con mi libro en un asiento. Mis ojos empezaron a danzar sobre el papel y aquellas palabras que me encantan. No obstante, esa mierda televisiva que está en todos lados, increpó mi lectura.

Miré rabioso la pantalla y dije, ilusamente, que me puedo concentrar de cualquier forma. No. Los decibeles molestosos de la mala música y la horripilante publicidad, hicieron que me bajara del carro.

Esperé otro. Mientras, dije, puedo leer. De nuevo no; en la estación habían televisores flotando, con el volumen altísimo. (Cuando las situaciones son ridículas y exageradas, me pongo a reír sin risas) y la música de Marron Faib.

Cuando llegó el tren, éste iba lleno y yo quería leer. No me subí. Espere.

 

3.

Llegué a casa y estaba mamá, acostada en la cama, viendo televisión.

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La Historia del Loco Gregorio que Esperaba Volar

Mayo 26, 2008

La gente pensaba que era un viejo loco. Los niños inventaban historias de él. La mitología urbana le atribuía poderes paranormales.

Lo cierto es que Gregorio Fonseca pasaba todo el día parado en una esquina mirando el cielo. Los ojos le brillaban como cristales cuyo reflejo titilaba profundo en el cielo. Atento, él miraba concentrado los detallas del mar flotante.

Al llegar la noche, él volvía a su casa, prendía la estufa y se largaba a dibujar: aeroplanos, aves y globos que danzaban por el cielo.

Cuando despertaba, se ponía su bufanda y sus lentes, e iba a mirar a la esquina.

            Un día, Gregorio saltó de felicidad. A lo lejos se acercaba un aeroplano, viejo y ruidoso, piloteado por un mujer de tez blanca, bufanda, anteojos y pelo ondulado que bailaba en el viento. Tan hermosa que detrás suyo dejaba un halo de colores.

Aterrizó y se detuvo frente a Gregorio:

            - 35 años esperando – dijo él.

            - Aun estamos a tiempo – replicó ella -. Sube a la nave, querido.

            Él subió de inmediato y dejó todas sus pertenencias botadas. Nada le importaba.

Ninguna persona presenció el hecho y todos se preguntaron qué había sido de Don Gregorio, y construyeron más leyendas en torno a su figura.

            Gregorio y la hermosa dama sobrevolaron el mar, miraron el horizonte infinito y acariciaron nubes. No iban a ningún lugar. Solo querían volar por siempre y disfrutar todo el tiempo que no estuvieron juntos.

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Shocklender XV / en cuatro movimientos

Mayo 22, 2008

1.

Traté de evitar la madrugada del día de hoy, mas no pude.

 

2.

Cosa extraña. Yo vivo en un viejo edificio.

Por mi pequeña ventana, se alcanza a ver las ventanas del frente y un pedazito de cielo.

Hoy, madrugada de un día de semana, me he quedado sorprendido o, mejor dicho, extrañado.

 

3.

Sentado en mi escritorio, veo que una luz se asoma por mi ventanita. Al mirar, notó que se trata de la luna, que está reflejada en la ventana del cuarto piso del frente.

 

4.

Seguramente, sabia que estaba un poquito triste y confundido, y como, en mi pedazito de cielo, no me alcanza a ver, me acompañó mediante un difuso reflejo.

 

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Manifiesto y Crónica 04 / ¡Qué Vida Privada!

Mayo 22, 2008

· Los muchachos de la TV.

            “Los expertos advierten sobre posibles riesgos de ‘sobre exposición’ de la vida privada en Internet”, decía la uniformada periodista del noticiero del mediodía.

La noticia, aunque en realidad no lo era, me llamó bastante la atención.

Claro, imaginé que hablarían de la casi omnipotencia de cámaras filmadoras y la posterior masificación del video en You Tube o del mal uso de la información de personas, porque referirse a vida privada es considerablemente complejo, ya que, al parecer, no tiene un límite claro.

Además de eso, me quedó dando vuelta en la cabeza una vapuleada palabra que utilizan los periodistas: “Expertos”. Dejando de lado todo el asco que me provoca dicha palabra, creo que sus expertos llevan consigo una dicotomía extraña, pues, a su vez, son ignorantes.

Ahora bien, al grano ¿A qué vida privada se referían? Ellos trataban de apuntar hacia la información que las personas brindan en sus sitios personales, como Fotologs, Facebook, Messengers e, incluso, blogs, es decir, la publicación de sus números telefónicos, direcciones de domicilio y otras datos personales, lo cual conllevaría a un posible peligro, ya que delincuentes, patos malos, violadores, obsesivos, weones locos o cualquier personaje malo creado por la sociedad, pueda irrumpir nuestra integridad.

Hasta ese punto puede resultar lógico, e incluso dichos actos suelen ser pocos, y uno, tranquilo, se puede sentir ajeno al problema. Sin embargo, eso no es todo.

Los expertos, hombres exitosos seguramente, lanzaron sus gritos de alarmismo y miedo a la población: señalaron que, inclusive, era riesgoso subir fotos y proporcionar información como la religión, los gustos y las creencias políticas (como si la política se tratará de creencias y no de razones) de cada uno.

A esto agregaron que aunque uno borré la información, esta nunca se irá de la red, pues queda archivada en una página llamada Archive.org, y, al mismo tiempo, Google puede hacer que cualquier persona llegue al sitio personal.

El reportaje fue respaldado con la entrevista a un muchacho, cuico y conservador, que decía que si tenía que decirle algo a sus amigos los llamaba por teléfono, y listo. Él, además, aclaró no tener ni Fotolog, ni Facebook, ni blog.

 

· A la mierda.

            La verdad es que el reportaje me conmovió bastante y me dejó pensado en cuán filtrada está mi vida en la red, qué cosas decía yo en mi blog que, posiblemente, podrían generarme algún peligro y cuántas cosas saben ustedes que no tienen por qué saber: el día se me pasó paranoico.

            Nuevamente los medios de comunicación nos meten miedo, antes de tratar de evitar o erosionar un problema, prefieren exagerarlo y enarbolarlo al viento de la sumisión, creando situaciones que no existen, pero que resultan aparentemente reales.

Es cierto que en esto que dicen hay algo verídico, pero no sé si preocupante.

 

· Analicemos, pues, sin ser expertos (y sin ellos también).

Chispas de expresión o no: todo lo que uno escriba será personal y, si este escrito es subido a la red, podrá difundirse y explicar, un poco, los intereses del autor. Aunque sea un texto científico u objetivo, sobre matemática o geometría, o quizás un cuento o un texto de historia social, la palabra siempre será el reflejo de la persona que lo escribe, tal como lo bosquejaron los guaraníes al utilizar la misma palabra para referirse al alma y a la palabra.

Pensarán que me estoy apartando del enunciado inicial, no obstante, digo lo anterior para referirme a una interrogante que expuse anteriormente: ¿Dónde comienza y dónde termina la vida privada? Es necesario establecer la distancia que existe entre privado, personal e intimo. Lo privado, a mi parecer, se refiere a ciertos datos o informaciones confidenciales, que no deben ser reveladas ante cualquiera, mientras que lo personal se dice a todo aquello que me influye exclusivamente a mi y que quizás está relacionado a alguien cercano. Distintamente, lo intimo es mucho más interior y de más valor, de carácter más sentimental e introvertido: las intimidad no es un tema fácil de tratar, y más de llegar.

Entonces, lógicamente que este manuscrito que estas leyendo ahora no es ni privado ni intimo, sino que personal, pues se puede deducir ciertos intereses y criticas mías ¿Algo de malo en eso? En ciertos casos, las ideas y escrituras de personas, van acompañadas con fotos en el avatar, donde se muestra su rostro (yo tengo un dibujo) ¿Privado? Puede que se pueda recurrir a la fecha de nacimiento, al signo zodiacal o a la ciudad y país del escritor ¿Deje de tener intimidad?

Pongamos otra situación: Bernarda se peleó con su pololo Arturo. Ellos se conocieron por fotolog, ya que la mejor amiga de la hermana de la prima de la ex compañera de curso de la mejor amiga de Bernarda tenía en sus f/f a Arturo, y se dieron sus correos electrónicos, a través de los cuales se comunicaron durante dos semanas hasta que se juntaron para ir a una discoteca, donde comenzó su pololeo. Sin embargo, en una fiesta en casa de Eleuterio, Arturo invitó a su amiga Clementina, por lo que Bernarda se enojó y se fue corriendo a la casa de su mejor amiga, Mikaela. En consecuencia, al otro día subió a su fotolog una imagen pésimamente photoshopeada donde sale ella sentada en un rincón, con cara pensativa al lado de una canción de Don Omar. Debajo escribe un texto donde explica su estado anímico y el problema que tuvo con Arturo, frente a lo cual, sus amigos de fotologs, de los que conoce al cuarto en persona, dejan mensajes donde lamentan su situación y le dan algunos consejos: todos se enteran y la intimidad de Bernarda deja de ser intima.

Entonces, uno se interroga a sí mismo ¿Realmente interesa esto? ¿Quiero saber qué sucede en la vida de Bernarda de esta forma? Si la razón de publicar mis problemas frente al mundo es para ganar apoyo, es preferible hacerlo junto a las personas que realmente estimo y no dejar la rienda suelta para que mis asuntos personales se tornen interpersonales. (Es incluso más morboso cuando estos son difundidos por televisión, como sucede en Pasiones o en esos de juezas). Es más bonito, quizás lógico, pensar que los asuntos entre personas se acuerden entre las mismas personas, y no mediante una relación ficticia y plástica, carente de sinceridad y apoyo.

            Sigamos: Govinda, un principiante Hare Krishna, tiene un Facebook, donde expone el trayecto de su vida escolar por los distintos establecimientos educacionales, lo cual le ha permitido reencontrarse con compañeros de curso que no veía desde la infancia, cuando se llamaba Hipólito. Además, sus extraños gustos musicales, lo acercaron a personas que comparten sus ideas y practicas. Todo parece perfecto, las relaciones interpersonales funcionan muy bien, no obstante, un grupo llamado Los Mata Hare Krishna se dedica a merodear las redes en busca de devotos, con el fin de utilizar su información para fastidiar su vida y su creencia. Entonces, se hacen amigos de él, con el pretexto de ser de la misma religión, y, entre relaciones ajenas, logran dar con su paradero, pues Govinda les proporcionó información de su domicilio y lugares que frecuenta. Demasiados datos privados para una relación tan promiscua.

Tras una golpiza, Govinda aprende la lección, aunque sabe muy bien que esto sucede pocas veces.

            Por otro lado, también divagan por la red fotografías de personas con nombres, lo cual no significa que corran el peligro de ser victimas de magia negra.

 

· Juntemos las ideas y molestemos a los expertos.

            Frente a estas situaciones distintas, podemos sacar conclusiones y excluir la postura del miedo y la inseguridad de los expertos. En cambio, pensaremos en una postura inteligente, que refleje la persona que somos sin miedo y criticaremos a quienes en realidad sí violan nuestra intimidad y vida privada.

            Hoy en día la seguridad se ha tornado un valor y, por lo tanto, un negocio: alambradas, alarmas, cables con electricidad, pinchos, casas transformadas en cárceles, empresas de seguridad que ganan millones. Las noticias son su mejor publicidad y el miedo nos hace caminar rápidos por las calles, alertas de quién nos rodea y sin permitir el gozo de una reflexión profunda y un análisis del día: la tribu urbana de los patos malos acecha y está en todos lados.

Internet, al englobar nuestro entorno, no está exento de los patos malos, dicen los expertos, por lo que debemos tener mucho cuidado con cada cosas que decimos o mostramos.

Pero ¿Pensar que hasta un simple blog es peligroso? ¿Qué mis fotos puedan ser más utilizadas? ¿Qué está noche vendrá una pato malo volando a mi casa y se llevará mi desayuno? No me interesa, puedo decir qué pienso, qué creo, cómo soy y, sin embargo, viviré sin miedo. No daré mis datos privados, pues no interesan, así de simple. Cultivaré la metáfora, no para embellecer mis dichos, sino que para contar algo muy personal, quizás intimo, y sólo los que realmente me conozcan sean capaces de entender. La metáfora fue creada, también, para guardar y ocultar misterios y secretos en las palabras.

 

· ¡Qué vida privada!

            Sin embargo, aun los expertos nos llaman la atención sobre lo peligroso que es mostrarse en Internet, aunque sea en un sitio que no visitan más de cinco personas diariamente (como este).

Yo me pregunto, me hago preguntitas ¿Tiene relevancia alguna? ¿Acaso no estoy siendo vigilado desde que nací? ¿No será que el peligro al que se refieren es al peligro que todos podemos ser peligrosos? ¿Qué nunca se sabe? ¿La golpiza antes de portarse mal? ¿La sospecha? ¿El “yo supongo” que nos da tantas razones y nos permite oír lo que queremos escuchar? No hablen de vida privada, de las fotos, de lo que pienso, si en cada esquina hay una cámara de vigilancia, un guardia y un reten móvil; si, fácilmente, los teléfonos pueden ser interferidos y mis conversaciones por Internet filtradas, al igual que mi correo. ¡Sí! Llenen las calles de cámaras y tomen 300 fotos diarias, como en Londres, y sin embargo no podrán evitar atentados de weones locos.

Todos y todas sabemos quién nos vigila, la gran mayoría lo respalda y pocos comprenden que todos podemos ser un peligro. “Todos somos terroristas, ante los ojos del Estado” gritan un PunkRock musical por ahí.

            Incluso, cuando uno decide y establece hasta qué punto desea exponer sus datos, es más aceptable que el que unos tipos están trabajando diariamente por conseguir la mayor cantidad de información de cada persona. Ellos están callados, no los conocemos, pero sabemos quién los respalda.

 

· Nueces y metáforas.

            “El miedo es la materia prima de las prosperas industrias de la seguridad privada y del control social. Una demanda firme sostiene el negocio. La demanda crece tanto o más que los delitos que la generan, y los expertos aseguran que así seguirá siendo. Florece el mercado de las policías privadas y las cárceles privadas, mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo”.

Del libro Patas Arriba, de Eduardo Galeano.

 

            La solución no será andar todo el día con un guardia, en caso de que algún pato malo, gracias a lo que publiqué en Internet, me pegué o desabroche los cordones. Claro, el miedo nos roba tiempo, nos crea más problemas y estos tipos encontraron una nueva forma de ejercerlo: Internet. Además, nos hacen pensar que éste viola nuestra vida privada.

            Sobre mi, un satélite observa por donde camino y eso no es violación de la vida privada: nos hacen creer en miedos absurdos, pero coherentes al estilo de vida que nos han impuesto. Ahora creceremos pensando que es normal que nos graben en la calle, que me esté besando o discutiendo con alguien, y otros estúpidos, detrás de la cámara, estarán mirándome y riéndose.

Nos podemos preguntar ¿Qué es peor? ¿Lo que decido decir en Internet, que sé que nunca será confidencial? O ¿Lo que fuera de mi voluntad están sabiendo sobre mi?

           

Por lo pronto desearía ser una nuez, con cáscara gruesa para que no me vean las cámaras. Sería una nuez metafórica, para que mis cosas personales la sepan leer solo aquellos que sean capaces, así como los demás serán nueces, quizás almendras, y yo lo tenga que aprender a leer.

Porque ellos, los que vigilan, podrán saber mis datos, lo que me gusta hacer, mi actividad, mis hijos, mi giros bancarios, mis conversaciones por teléfono, y sin embargo, nunca comerán el fruto dentro de la cáscara, no sabrán entrar a mi mente, a mi ideas y pensamientos, mis planes y proyectos, puede que rompa todos los días la rutina, y, amigos míos, expertos y vigilantes, no sabrán definirme, ni perseguirme.

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Shocklender XIV / en cuatro movimientos

Mayo 19, 2008

1.

Cuando, hace ya un buen tiempo, me leí El Hacedor de Borges, quedé sorprendido con una página, que no sé si era un poema o el titulo de un capitulo del libro.

Decía, arriba de la hoja, Museo y en la hoja no había nada escrito ¿Poema mudo? ¿titulo? ¿Nada? ¿Aquel laberinto? ¿Esa ciudad donde perderse?

 

2.

“(..) ¿Pero quién sabe qué significa leer? Nietzsche dejó en claro a quien consideraba su lector; Borges sólo agradece el misterio de la lectura, un pórtico por el cual se accede a la belleza”, asegura Christian Ferrer en El Borgismo.

 

3.

De nuevo.

¿Es el museo, una ciudad donde perderse?

 

4.

No. El muchacho Felipe me aclaró que era un capitulo. Aun así, para mi ese museo seguirá siendo ese museo.

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Los Nadies

Mayo 19, 2008

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

 

De Eduardo Galeano, en su libro “El Libro de los Abrazos”

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Shocklender XIII / en cuatro movimientos

Mayo 13, 2008

1.

Es el día (ese que comienza cuando despiertas y acaba, o aparenta acabar, cuando te acuestas a dormir) un constante bombardeo de interrogantes, estúpidas y profundas.

He pensado en escribir las preguntas que me hago durante un día entero, mas no he tenido las ganas o la memoria para acordarme de mi loca idea.

Mientras tanto, tengo como seis libros en mi velador, que es una caja de zapatillas, y me pregunto cuál leer.

Luego pienso si es o no conveniente tomar té con chocolate.

Me saco la polera o no. Voy a buscar una mejor silla o no. Y así, suma y sigue con las preguntas. Dense cuenta.

Y es en esas decisiones en que cometemos errores y pensamos “Debió haber sido lo otro”.

 

2.

Siempre me dan ganas de escribir una novela, así como de hacer una película, y, sin embargo, me conformo con cuentos y animaciones.

No es la idea.

 

3.

Si el trabajo nos cansa, la televisión nos descansa.

 

4.

Hoy, por ultimo, fue un día extraño: la gente se reía de sus desgracias. Y no es broma.

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Dinero Imaginario

Mayo 13, 2008

            Están las personas en el banco haciendo una larga fila. La fila da la vuelta al mundo.

Ellos van a depositar dinero en sus cajas de cartón y no saben que el dinero es imaginario. Tambien se quieren sentar en el suelo.

Todos tienen caras aburridas y murmuran un idioma extraño.

Parece que en cada uno de ellos hay una chispa de desobediencia.