Es la historia de un niño que adora trepar a los árboles, para sentarse en ellos, placidamente, a imaginar, pensar y mirar.
Él es capaz de mirar la ciudad y transformarla, y con ello invertir toda la realidad, desde las leyes físicas y la limitación humana.
Cuando ve a los autos flotar, se emociona y decide ir a flotar junto a ellos. Sin embargo, quiere llegar más lejos y, flotando, sobrepasa el cascarón de la tierra y llega al espacio sideral, donde observa los cometas y los planetas, y se monta en una estrella, sobre la cual emprende un viaje infinito.
Acompañada de la hermosa melodía “Infinite Horizons” de la banda God Is An Astronaut, Flotar lleva a romper las reglas de la vida establecida.













