
Pot Be Bop O
Junio 16, 2009Pot Be Bop O
I. Sepultaron mi cabeza ¿Qué es lo que hay detrás? Sepultaron mi ser.
II. Traje una radiocasetera de Santiago, de mi padre, para escuchar mis viejos cassettes de La Polla Records, Reincidentes, The Smiths, Spinetta, Dead Kennedys, entre otras delicias del under nacional e internacional.
III. Cuando uno ejerce el arte de cachurear, de perderse entre las inacabables calles de las ferias, se entrega, a su vez, al estrepitoso ataque de ideas.
Surgen pequeñas apologías del reciclaje, de la valoración por lo antiguo, de la celebración de un sistema mercantil más humano, que rompe la lógica capitalista de las grandes tiendas y las tarjetas de crédito.
IV. Realmente se puede vivir a expensas de estos espacios. Se necesita paciencia y atención, es verdad, pero eso hace que las cosas sean más hermosas.
V. Uno puede ser funcional y bajar algún disco, pero las sorpresas y los misterios no son funcionan, mueren en cierta forma. Una sorpresa en Internet no es sorpresa del todo.
Breton, que no me cae del todo bien, decía que había que explorar sistemáticamente el azar.
VI. No deja de ser extraño todo: me sorprende que me digan “Y, Diego ¿Dónde quedó el libertinaje? Vamos a tomar chela”. Reclamo que no molesto a nadie y que por lo tanto no me molesten.
VII. Por suerte las cosas son así.
VIII. Si lo que ves no es extraño, la visión es falsa.
IX. La suerte contra viento, canta la radio.










