Archivo de Octubre 2009

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Atento

Octubre 28, 2009

Tenía una invitación para que, en vez de estudiar latín, fuéramos a una ponencia sobre el filósofo Karol Wojtyla, o más conocido como Papa Juan Pablo II, por motivo de la Semana de la Filosofía Cristiana.

Pero anoche leí sobre Shelley y me quedé hasta tarde leyendo, traduciendo y estudiando, y me atormentó la duda del término antenatal, que Shelley utilizó a partir del inventor de la palabra, William Godwin. No lo imaginé, corroboré que eran contemporáneos temporales y goegráficos, pero  desconozco su relación.

Como sea, decidí recoger las formas a través de las cuales la gente llega a mi blog, con un promedio de 10 personas diarias y un pick de 43.

Los malandrines buscan en google o cualquier buscador palabras muy relacionadas a mis escritos:

- “tv” (182 personas)

- “ilativos” (108 pp.)

- “posiciones xxx” (61 pp.)

“canción para mi abuela” (varía la redacción) (179 pp.)

A eso agregar: “annunakis”, “diego el profeta”, “hermanos shocklender”, “origen de la danza oceánica”. “leyendas de miedo”, “reptilianos”.

Espero que sigan buscando y me convenzo de lo poco útil de este blog.

 

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Pot Be Bop U

Octubre 28, 2009

I. Fui a la feria a comprar dos matas de espinaca y un kilo de zanahorias. Tenía ganas de comprar unas berenjenas, pero tan sólo tenía quinientos cincuenta pesos.

Me propuse un trueque, preguntarle a alguien si le interesaba cambiarme una goma de borrar por una berenjena o cuaderno usado por un brócoli. Sin embargo, debido a lo precario de mi material de intercambio, decidí no hacerlo.

Volví a casa, pero antes compré pan frío.

 

II. No tenía claro cómo volver: los estrepitosos cerros del litoral me superan y todos los lugares son un desamparo.

Me di el privilegio de tomarme un helado de piña, mientras miraba los autobuses que pasaban por el paradero. Me percaté de uno que me servía para volver a mi lejana habitación: la doscientos uno.

 

III. Como nunca, me sentí seguro de mi mismo, pues creí que en el lugar donde estuviera, podría volver a casa.

 

IV. El autobús empezó a andar. Yo iba parado con mis espinacas, zanahorias y panes, escuchando pequeños sonidos espaciales.

En eso el vehículo comenzó, para variar, a subir un cerro: curvas, árboles, casas. No dejaba de subir. Subía y subía.

Finalmente, se enderezó y me percaté de lo alto que había llegado. Miré el paisaje y la cordillera de la costa era pequeña. Observé los caminos que se arman entre sus cerros y me dieron ganas de ir a Santiago.

Por debajo habían nubes, entremedio habían pájaros y, sin duda alguna, el sol estaba más cerca.

No me mareé, pero me llamó la atención las personas que iban conmigo: ninguna se asombraba, estaban tranquilos mirando el asiento delantero y escuchando Américo. Deben haber sido personas de altura, que se alimentan de semillas y cazan conejos.

 

V. Finalmente, demoré como una hora hasta llegar a casa. Exhausto por la travesía, comprendí más que nunca al viejo González Vera:

“Dentro de las ciudades la vida es dramática y culminante; florecen las grandes pasiones, se suceden los hechos heroicos y el misticismo, última razón de vida, puede asimilarse en millares de almas”.

 

Estrellado

Altura

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Anatomía

Octubre 28, 2009

Planto jardines en mi cabeza, crecen flores en mi mente, salen pájaros por mis orejas. Mis ojos son soles que brillan hacia adentro mío, mi voz es el viento, mi nariz es solo perfume. Mis manos son crisoles con agua cristalina, mi espalda es el tronco de un árbol, mis pelos son sus ramas y sus hojas, mis piernas son raíces que navegan por la tierra. Mi frente son pampas cósmicas con zumbidos de soledad, mis cejas son pastizales y semillas, mis pestañas son brotes.

Mi anatomía crece, yo sólo la riego.

 

Mi Breve Girasol

Mi Breve Girasol. Verano 2008.