
Aves y Astronautas
noviembre 4, 20101. No había pensado en que los pájaros se asustaban con la propulsión, que el impulso que empuja los cuerpos hacia la órbita celeste hace que emprendan presurosos el vuelo.
2. Cuando el STS-7 ascendió al espacio exterior, los pájaros del Cabo Cañaveral se asustaron con el retumbar del fuego: uno que va de viaje a las estrellas y el otro que escapa.
3. Asunto de tiempo quizás: uno puede pensar en las largas y hermosas migraciones de las aves, que buscan climas más propicios para la vida, para la vida voladora en constante movimiento, o aspirar a estar en ocho minutos con cincuenta segundos en el vacío del espacio sideral, sin gravedad, sin aire, preparado para soltarse de la nave.
4. Se configuran dos opciones, igual de bellas: las aves, como vida a lo largo de la tierra, o la astronáutica, como vida fuera de la tierra. Ambas se unen en que son vidas que desprenden sus pies, pero no se juntan en cuanto que los pájaros se asustan con los lanzamientos.
5. Noches atrás, mientras miraba las pocas estrellas de esta ciudad, creí que existía la posibilidad de un pájaro espacial, capaz de extender sus alas en el vacío y volar infinitas distancias a través de los astros. Mejor aún, un pájaro gigante para subirme a su lomo y deambular junto a él por los confines del universo, totalmente perdidos. No obstante, recordé la fragilidad de sus climas, de su instinto de viaje hacia donde el sol y el viento abrazan la vida y los huevos que tanto cuidan ellos. Hice, entonces, los estudios correspondientes y los resultados fueron negativos: en la órbita del planeta tierra, nuestra primera estación, las temperaturas pueden llegar a ser de 108°C si se expone uno a los rayos del sol o -200°C en la oscuridad absoluta del sol oculto tras el manto terrestre.
6. Ahora vivo insistiendo en dicha conjunción: no quiero que los pájaros se asusten, quiero ir con ellos al espacio. La migración más radical de la vida: «a lo largo del espacio» dirán, en este caso, las aves. «Fuera del espacio» propondrán, ahora, los astronautas «¿Hasta dónde llegar? ¿Cuándo empezar? », pensaré yo.
7. La tripulación que por fin comprendió los ritmos del vuelo gracias a los pájaros: que el espacio también está para salir en busca de climas propicios para la vida, para la tranquilidad de las incertidumbres.








Quehacer pajarístico astronaútico.
Al final supongo yo que no es tan complicado.