
Árboles
noviembre 22, 2010Cierta verdad se asomaba por la tarde: la vida debajo de los árboles es hermosa. Hasta los árboles más espesos dejan ver el cielo a través de sus hojas.
Canté por unos momentos mis observaciones botánicas, mis deducciones del silencio, mis impresiones sobre el lenguaje de las cosas. Dejé, entonces, de pensar en el contenido de dicha verdad y pensé en la verdad misma: ¿Qué hacia yo pensando en el movimiento de las hojas? ¿Qué tenían las articulaciones de los pétalos? ¿Será que todo lo que existe fuera de ello me parece fútil? Había aprendido a alimentarme del viento.
Mimetizado en mi alimentación: extraña figura de corriente atmosférica que sale de la tierra. Viento espacial, corriente sideral. El universo se expande y todo se sigue alejando.
Me pareció que esto escondía la vida debajo de los árboles.








Tienes sopa por si acaso se te olvida esto.
ayer una niñita hacía esos movimientos de trapecio en la micro. su hermana mayor le daba la espalda. todos los demás nos preparábamos por si caía. era linda, dos trenzas amarradas adelante tenía.
me acosa el instinto materno a veces.
te quería contar.