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Lamento

Agosto 12, 2009

He estado leyendo a Chejov y me ha dado frío.
Solo he estado escribiendo asuntos de mi viaje espacial, cosas que no tienen relevancia alguna.
Por lo pronto, la nostalgia del TLC y la vida de El Areópago Libertario , son los causes de los barcos. También turismo por la ciudad y vivir sin techo.

Con mi hermano buscando casa sobre un caballo.

Con mi hermano buscando casa sobre un caballo.

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Spot de TLC zine

Julio 24, 2009

Hacia falta, tras cinco años, un spot para difundir por la televisión.
Breve propaganda de Toda Libertad Contenida Fanzine, el amado fanzine de mi vida, protagonizada por los amables Playmobils y la música de The Radio Dept.

A esto agregue:

http://www.tlczine.info >> vitrola, diplodocus y fanzine

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Las vacaciones se acaban un poco

Julio 24, 2009

El otro día me quedé sordo de una oreja.

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Pot Be Bop Q

Junio 26, 2009

I. Todo tiene derecho a causar distracción.

II. O quizás no es que tengan derecho, sino que inevitablemente causan distracción.

III. Y me refiero a todo: desde el ojo de un títere a un diccionario sobre personajes celebres de la humanidad.

IV. La distracción debe ser causa de la angustia. De una angustia en menor medida, pero angustia al fin y al cabo. Angustia, por ejemplo, de no hacer lo que se tiene que hacer o no estar al tanto de lo que se está estando debido a la falta de interés en ello. Es como un ahogo que encuentra respiro en cualquier actividad que sea lo más distinta y abstracta posible de la que se está realizando.

V. Muchos lo experimentamos constantemente en nuestro periodo escolar, cuando debíamos estudiar para cierta asignatura que nunca nos agradó:

[Antes de empezar el estudio ordenamos toda la materia (hojas del libro a estudiar, cuadernos, guías, apuntes fotocopiados del compañero) y nos disponemos a estudiar. Ante el inminente aburrimiento, empezamos a pensar en cualquier cosa que no sea la materia estudiada y, sin querer, recordamos todas las cosas que olvidamos recordar, no por olvidadizos sino porque no tienen relevancia, y comenzamos a ordenar el armario o la mochila para mañana, a leer alguna definición en el diccionario y dedicarse a mirar las fotografías y la densidad demográfica y superficie total de Kenia.

Así y más, se nos pasa la tarde y pensamos: “tomo once y sigo estudiando”, acción que demora algo más de una hora.]

VI.

Pero sucede algo curioso: cuando el ahogo es demasiado, éste vence a la distracción, pues llega la noche y no tenemos tiempo para estudiar y la prueba será mañana a primera hora. Los caminos se cierran y el ahogo es inaplazable. Nos hundimos.

VII.

No hay problema con celebrar a la distracción, no cabe duda que es bella. No obstante, al final del camino los paisajes son irrisorios y todo el material endeble construida en ella se desploma sobre nosotros y caemos, por dramático que suene, en el tehom, en el abismo insondable.

VIII.

La distracción nace de asuntos importantes.

Fotorafía de una mente distraída.

Fotografía de una mente distraída.

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Distance / (√7,0.2) = 1.475773161594552

Junio 26, 2009

1.

La noche y la aurora están peleando allá afuera, donde el frío invernal esconde a los pájaros y acurruca a los viejos perros callejeros en pequeñas cajas de cartón. Sin embargo, ella sigue sacando cuentas.

2.

Se me ocurrió llamar a esa hora, para hablar de las galaxias y las distancias, de los incontables kilómetros del espacio sideral y que separan nuestras habitaciones.

3.

¿En qué andas? – pregunté.

Sacando cuentas – respondiste con voz exhausta.

4.

Sé que te encanta escribir números en papeles para sumarlos y restarlos, pues te enoja que todo esté tan desordenado y te inquieta comprar lanas de colores hermosos. Llevas una calculadora colgada, esa celeste que nunca desanudaste, para que los cálculos no te pillen desapercibida. Esa calculadora es una pistola que dispara contra quienes quieren cobrar más de la cuenta y quieren engañarnos con sus ofertas. En efecto, ya venciste a la señora Iris, que vende el huevo y la leche tan caro. También los fideos.

5.

Pero no se trata de que tu calcules todo: no calculas tu tiempo ni las situaciones. No eres una persona calculadora, como dicen algunos sobre ciertas personas que piensan todo a su favor.

No, para nada.

Los papeles y las sumas y restas son para ti un juego: pequeño entendimiento para no aburrirse en un mundo que gira en torno al dinero.

6.

Y también para tus chocolates, trufas y hamburguesas.

7.

De tanto calculo y manejo, terminas pagando con billetes de lana y monedas con forma de botón.

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Pot Be Bop P

Junio 23, 2009

I.- Señalamos que robar es intrínseco en el ser humano, más aún cuando se trata de transgredir a quienes molestan la vida cotidiana, empapelando las calles de basura publicitaria y reuniendo las necesidades básicas en templos de consumo. Asaltar a quienes tratan de hilar nuestros intereses y de encerrar la cultura entre impuestos y precios que transforman al conocimiento en un lujo.

II.- Hay que trabajar con el riesgo y la utopía, comprendiendo que las problemáticas de nuestro entorno no se resumen a un puro materialismo dialéctico o a una conjetura del racionalismo, sino que arden en nuestras casas, en nuestras habitaciones, comedores, calles: quien habla de revolución y lucha de clases sin referirse a la vida cotidiana tiene un cadáver en la boca.

III.- El tiempo cada día muere más y pensamos que cada día tenemos menos tiempo para ser nosotros mismos: nos quedamos adormecidos ante las inquietudes superficiales que nos ofrece Internet y preocupados ante la intriga vacía que expone la televisión.

IV.- Lo que me llama la atención es que, por lo que he oído y escuchado, cuando uno plantea esto, resulta que se trata de un crítica repetida y sin sentido. Claro, efectivamente es obvia, pero si todos la tenemos tan clara ¿es que acaso nos parece bien? ¿Es reconfortante comprender todo lo de humanidad perdido?

El conformismo acecha.

V.- No cabe duda alguna que el panorama es desolador.

VI.- En consecuencia, se cae, inevitablemente, en ciertas disyuntivas: Si bien, detesto el orden el actual, crítico al sistema capitalista y tampoco me contento con los movimientos sociales estéticos y establecidos por la costumbre ¿Mi lucha apunta a la construcción de una sociedad radicalmente distinta a ésta o pretendo hacer de la existencia algo más soportable? Ambas son utopías: no en el absurdo sentido fantasioso, sino en la idea del sueño colectivo y la cimentación de lo imposible como desafío de nuestras vidas.

VII.- Quizás nuestras acciones no apuntan a ser la directrices de la sociedad en progreso, por ningún motivo, ni a pretender cambiar todo lo que en ella se ha edificado: simplemente debemos aunar fuerzas, desde un disparo solitario a un grito colectivo contra el Banco Mundial, para que este mundo no se deshaga.

VIII.- Y pensar en todo lo que abarca el solo hecho de que no se disuelva, a causa de quienes creen ser dueños del mundo y de nuestras vidas, significa trabajar, por fatigoso que sea, en rescatar la literatura, el pensamiento, la experiencia humana, la memoria milenaria de los pueblos indígenas; en protestar contra la degradación ambiental, los organismo económicos mundiales, los gobiernos ineptos (o cualquiera) y la falta de derechos básicos; en publicar e informar lo que otros ocultan; en intervenir los espacios públicos; en plantear la educación desde otras perspectivas; en impulsar espacios liberados como resistencia al capitalismo, para compartir y encontrarnos; en recobrar el espacio integral del sindicato; en celebrar la vida a diario y festejar el cuerpo a cada instante; y tanto más, que la creatividad de nuestras vidas erosionan, de a poco, los elementos que este sistema utiliza para homogeneizar la vida.

PLaymobils después del combate.

Playmobils después del combate.

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Correr para Ver el Atardecer

Junio 19, 2009

“No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre,

sea la de morir de aburrimiento”

El mismo día en que los verdugos de Willi querían que bebiera la cicuta y que leímos, un poco, las razones arqueológicas por las que la Biblia tiene la razón, en que almorzamos una tartaleta tipo casino, en que había que votar si es que íbamos a votar si sí o si no o si qué, que no: ese día corrimos para ver el atardecer.

Sentenciamos, incisivos, que robar chocolate no es robar (como los libros) y hablamos de que el rock provenía de los pobres y que el primer asalto bancario el Chile fue por el gran miliciano español Durruti. Canté una canción punk muy mala.

Miramos el cielo, como es común, y nos reímos del clima, del pronostico del tiempo, de los augurios alarmistas de que viene la lluvia, como si ésta fuese un mal, lo cual es complementado con la teoría de Carlos: los paraguas son para las mujeres (lo dijo porque yo andaba con paraguas), la lluvia es para mojarse, los hombres tenemos que estar desnudos en la lluvia y quedarnos estoicos en ella.

A causa de esto, volvimos a mirar al cielo y, a lo lejos, donde nace el sol, las nubes vaticinaban la tormenta. En aquel instante estábamos esperando la luz verde para ir a nuestras casas, pero observamos las nubes naranjas pincelando el cielo, entre curvas y colores que deleitaban la imaginación adormecida de la ciudad: la wea linda, dijimos.

No se trató de impulsos, sino de situaciones: los planes de nuevo se destruyeron y comprendimos lo efímero del atardecer: Helios no espera ni a quienes miran el cielo, así que corrimos en busca del atardecer.

Nos encontrábamos a dos cuadras del mar, pero la maldita geografía de la ciudad, hecha para autos, nos demoró, nos molestó, nos enredó, nos irritó. En aquel preciso instante faltaba fuego para quemar todo lo que impidiese nuestra pequeña maratón.

Cuando llegamos no entendimos nada: cerros invertidos en las nubes, líneas brillantes en el horizonte, auroras boreales en la orilla del mar, cielo que derramaba pintura y llovía pinceles, las olas eran del color del cielo.

Nos paramos frente a las olas en silencio, a Carlos le reconfortaba que hubiese más personas mirando el atardecer, a mi no, no sé si a Bruno.

Inmersos en esta inaudita contemplación, un ruidoso helicóptero destruyó pequeña parte de ella y me trajo a la memoria a Hombre Mirando el Cielo, del fallecido Mario Benedetti:

Y nada más

porque el cielo está de nuevo torvo y sin estrellas

con helicóptero y sin dios.

Y éste fue el hincapié para Hörderlin:

Me basta con haber probado

el cáliz de la esperanza

Una vez que la tarde se fue, breve y límpida, temimos a la tormenta y caminamos por el litoral hacia nuestras casas.

Quise compartir ciertas reflexiones entorno al libro Antes del Fin, del viejo Sábato:

Cuando tenía nuestra edad (Sábato) se juntaba con anarquistas y comunistas, jóvenes como nosotros, y discutían hasta largas horas de la madrugada (…) Es hermoso pensar en la recuperación de la palabra escrita, en la biblioteca como espacio de recreación, como en aquellos tiempos.

Admitimos el sentido utópico de las palabras, quedamos en silencio, las olas siguieron con su ruido: flotamos, entramos en una pensamiento individual profundo: una gran ola explotó en las rocas y mojó a Bruno, con Carlos alcanzamos a esquivar los salados misiles.

De todas formas, nos mató a todos, por igual, quizás más a Bruno. Fue una gran ola, enorme jaula se agua sobre nosotros, que vino a estremecer la leve tranquilidad del momento, y nos despertó y, sobre todo, confundió: no entendimos nada y transformamos al mar en una apología del caos.

Porque Bruno estaba todo mojado y nosotros reíamos sin entender nada, ni el suelo que pisábamos parecía coherente. No éramos nosotros, era lo que sucedía contra nosotros. Nosotros solo tratamos de existir, y de aceptar, esa perpetua ilógica de lo cotidiano, que tantos tratan de uniformar.

La ola cayó justo ahí y pensar en las coincidencias, en el destino o en que todo tiene un por qué, no tiene ningún sentido.

Así y todo, fuimos a ver libros: Bruno haciendo un catalogo mental de Sartre, Carlos comprando Galeano y yo corriendo a mi casa dominado por la necesidad de leer. Tenía claro que, por más que intentará escribir las interrumpidas andanzas, no lo lograría: la gramática se hace poco. Es necesario del alguna ola.

Carlos perdido en el mar.

Carlos perdido en el mar.

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Distance / Helena

Junio 19, 2009

1.

Una vez te recité un poema mío, burdo poema mío, escueto y lleno de fantasmas:

Eres como Helena para Galeano

Como Matilde para Sábato

[Como Francine para Camus]

2.

Obviamente que no eres igual. Nada es igual.

3.

Pero estos escritores han disparado contra mi sus ensayos, dramaturgias y narraciones, y me he llenado de fantasmas.

4.

Bien lo sabes cuando leías los sueños de Helena:

Hacían la cola unos sueños nuevos, jamás soñados, pero Helena reconocía al sueño bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños cómicos o sombríos que eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar.

(Fr. Los Sueños de Helena, El Libro de los Abrazos, E. Galeano)

5.

Nada es igual, insisto. A diferencia de Helena tus sueños son de lana

Invierno. 08.

Invierno. 08.

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Pot Be Bop O

Junio 16, 2009

Pot Be Bop O

I. Sepultaron mi cabeza ¿Qué es lo que hay detrás? Sepultaron mi ser.

II. Traje una radiocasetera de Santiago, de mi padre, para escuchar mis viejos cassettes de La Polla Records, Reincidentes, The Smiths, Spinetta, Dead Kennedys, entre otras delicias del under nacional e internacional.

III. Cuando uno ejerce el arte de cachurear, de perderse entre las inacabables calles de las ferias, se entrega, a su vez, al estrepitoso ataque de ideas.

Surgen pequeñas apologías del reciclaje, de la valoración por lo antiguo, de la celebración de un sistema mercantil más humano, que rompe la lógica capitalista de las grandes tiendas y las tarjetas de crédito.

IV. Realmente se puede vivir a expensas de estos espacios. Se necesita paciencia y atención, es verdad, pero eso hace que las cosas sean más hermosas.

V. Uno puede ser funcional y bajar algún disco, pero las sorpresas y los misterios no son funcionan, mueren en cierta forma. Una sorpresa en Internet no es sorpresa del todo.

Breton, que no me cae del todo bien, decía que había que explorar sistemáticamente el azar.

VI. No deja de ser extraño todo: me sorprende que me digan “Y, Diego ¿Dónde quedó el libertinaje? Vamos a tomar chela”. Reclamo que no molesto a nadie y que por lo tanto no me molesten.

VII. Por suerte las cosas son así.

VIII. Si lo que ves no es extraño, la visión es falsa.

IX. La suerte contra viento, canta la radio.

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Improvisación

Junio 12, 2009

Antes de todo. me duele la espalda por cargar seis quilos de papas + dos quilos de limón + tres mil gramos de tomates + un repollo gigante + cuatro ajos + dos pepinos + tres kilos de harina + una botella de aceite Le-Conviene + un quilo de porotos tipo burro en mis hombros.

En medio de todo. Con dolores me paso la noche escaneado fanzine: pienso que quiero que el mundo los conozca. Sé que hay muchos que no los conocen. Se me ocurre que quizás se animen y saquen sus propios fanzines. Sería lindo.

Al final de todo. Ken Knabb dice: “Quienes no padecen de la represión física directa aún tienen que soportar las represiones mentales impuestas por un mundo cada vez más mediocre, estresante, ignorante y feo” en su libro El Placer de la Revolución. Proudhon nació hace 200 años, un quince de enero, y me enteré que le habian hecho una estatua de bronce cuando se cumplieron cien años de su natalicio. Los nazis fundieron dicha figura. ¿Qué pasó durante estos últimos cien años?

Todo. Confundí el sueño y la imaginación. Para mi los sueños cuando duermo no son muy importantes, sueño súper poco. Me gustó soñar con Selene. Pero cuando imagino cosas por las aventuras matutinas del agobio invernal y solitario se quiebra todo y te veo jugando a hacer equilibrio en las hojas de los castaños. Yo me compro un bote.

Pd. Bruno gritó para que lo escuchara. Nunca me encuentro con él por las mañanas. Él no toma los caminos que tomo yo. Pero nos encontramos: Fue un juego psicogeográfico, aseguró Bruno, hablando de los mapas de Guy Debord.